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La tonadillera planea actuar en el festival Viña del Mar de Chile el próximo mes de febrero y ya ha extendido un contrato de 18 páginas con sus exigencias a la organización. La cantante solicita, entre otras cosas, un catering para 75 personas con jamón de bellota incluido, cuatro móviles con internet y llamadas ilimitadas, un hotel cinco estrellas o billetes de avión en business.

Isabel Pantoja quiere volver al escenario y quiere hacerlo por todo lo alto, como la diva que es. Este martes, El programa de Ana Rosa ha hecho público el contrato entre la cantante y la organización del Festival Viña del Mar de Chile, que supondría su reaparición en Sudamérica y su inicio de gira al otro lado del charco.

En el documento, compuesto por 18 páginas, la dueña de Cantora pide catering para 75 personas compuesto por jamón de bellota, queso una marca concreta, zumos, refrescos, cerveza, vino tinto, té y agua con y sin gas, entre otras cosas. La comida se servirá en el camerino principal, que debe incluir un cómodo sofá, mesa, sillas, mobiliario para vestirse y maquillarse, baño completo y moqueta. Además, Pantoja solicita otro camerino, sólo para ella, junto al escenario, para poder cambiarse rápidamente de ropa entre una canción y otra.

Por otro lado, la artista ha pedido que su ‘séquito’, formado por unas 30 personas, la acompañen, por lo que solicita para ellos pasajes de avión (en clase turista) y alojamiento en hotel de cuatro estrellas. Para ella, exige tres billetes de primera clase y una suite en un hotel de cinco estrellas que debe tener, como requisito imprescindible, una amplia terraza. Además, ha solicitado un vehículo con cristales tintados para todos los desplazamientos que deba realizar.

Y por si todo esto fuera poco, Pantoja y su equipo solicitan dietas aparte: 50 euros por cabeza y día, 100 para ella y su mánager.

La organización del Festival está estudiando y negociando algunas de estas condiciones, que si no llegan a buen puerto, podrían suponer la caída de Pantoja del cartel.

Fuente: El economista