València quiere recuperar el río Túria 50 años después de perderlo

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El ayuntamiento ve viable que el nuevo cauce recupere un caudal ecológico – El consistorio realiza un anteproyecto para el gran corredor verde que uniría el Parc del Túria con el de l’Albufera, aunque su ejecución sería a largo plazo

València se fundó junto al río Túria, pero la historia lo separó de él. En 2019 se cumplen 50 años de la inauguración del nuevo cauce, una mega infraestructura que erradicó para siempre el peligro de inundaciones, pero dejó una gran huella en el territorio. Una herida que partió pueblos enteros, acabó con cientos de hanegadas de huerta y abrió la puerta al desarrollismo sin control en el sur de la ciudad, que se llenó de autopistas, vías, y otra serie de equipamientos complementarios. El Plan Sur también dejó al Túria sin agua, la gran paradoja del ‘nuevo río’.

Cincuenta años después, el Govern de la Nau lanza su propuesta más ambiciosa, recuperar el cauce ecológico del río Túria por el nuevo cauce, que se convertiría en un gran corredor verde que conectaría el Parc del Túria con el del l’Albufera. No solo volvería a correr el agua, sino que lecho también tendría un uso ciudadano, con equipamientos compatibles con las posibles avenidas que se producen de tanto en tanto. Porque, en todo caso, la función que cumple actualmente de gran desagüe al mar, se mantendría. Ya lo anunció el alcalde el pasado año durante del debate de estado de la ciudad, pero la idea lanzada al hemiciclo hoy se concreta con un anteproyecto realizado por un equipo multidisciplinar del consistorio que ha llegado a la conclusión que “renaturalizar” el nuevo cauce es viable.

El nuevo cauce recuperaría el curso del río gracias a las aguas aportadas por las tres depuradoras que se encuentran en su recorrido, la de Paterna, Quart-Benàger y la de Pinedo. De hecho, y en el caso de la de Pinedo, casi toda el agua acaba hoy en día en el mar. La idea es convertir el nuevo lecho del Túria en algo similar a lo que han hecho con el río Besòs (al norte de Barcelona), en el Manzanares o en Los Ángeles, ha puesto como ejemplo el alcalde Joan Ribó, el concejal de Devesa-Albufera, Sergi Campillo, y el coordinador del anteproyecto “Llit nou_riu nou“, Rafael Rivera.

Estamos poniendo las bases de la ciudad de dentro de 30 años. Es un proyecto de ciudad, una propuesta por una visión metropolitana, que habla de una conectividad muy importante que implica a millones de personas”, ha explicado Sergi Campillo. “Se propone un curso de agua continuo y recuperar el río, porque no llega al mar. Cuando llega al Azud de Repartiment, se acaba, porque después del Plan Sur acabó de ser un río. Tenemos una oportunidad de oro para crear un corredor verde que interconectaría especies vegetales y animales. No planteamos hacer un jardín, sino de renaturalizar un espacio, con una voluntad inequívoca de que sea un corredor verde, y de paso que tenga un uso ciudadano al norte y sur del río. Una persona podría ir desde Cullera hasta el último pueblo del Parc Natural del Túria, siempre sin interferir el curso del agua”, ha esbozado Campillo sobre este ambicioso proyecto.

El estudio de viabilidad presentado hoy por el alcalde Joan Ribó constata solo que se podría llevar a cabo, pero el máximo responsable del Ayuntamiento ha dejado claro que solo es “un primer paso, no sabe lo que tardará en hacerse ni lo que costará, pero no será rápido”, ha advertido. Posteriormente ha recalcado que no se pueden poner plazos y que lo primero sería constituir un organismo que implicara a todas las administraciones de las que depende el nuevo cauce. En este sentido, el arquitecto Rafel Rivera ha sido muy gráfico sobre las expectativas de futuro: “Si el Jardí del Túria tardó 40 años en hacerse y el suelo era municipal€” “Pero si no se planta el primer árbol, no se plantará el último“, ha argumentado. El alcalde también ha redundado en esta idea: “Yo participé en la plantación de los primeros árboles del Jardí de Túria y hoy aún no está terminado. Se trata de acabar un proyecto inacabado en su día, y los proyectos importantes tardan”.

El anteproyecto se base en tres ejes de intervención. El primero es el eje hidráulico, que pretende recuperar el cauce ecológico y que además contemplaría un cauce de reserva con zonas inundables para soportar avenidas medias de agua. El lecho actual completo también se reserva para grandes inundaciones “que solo se producen cada 200 años”, ha recordado Rivera, “por lo que no tiene sentido tener sin uso el resto de cauce”.

Un segundo eje de intervención es el ecológico, ya que como ha explicado Campillo  se trataría de crear un canal de flora y fauna, un corredor verde que conectaría los dos parques limítrofes, el del Túria al norte y el de l’Albufera al sur.

El tercer eje es el social, con usos compatibles con la función evacuadora actual. Incluiría un paseo, carril bici, infraestructuras deportivas, estanques y tratamiento de los taludes. “Podríamos pasar del ‘Loli te quiero’ a intervenciones artísticas internacionales. E incluso instalar placas solares. Hoy lo que tenemos una infraestructura que repela la vista”, ha señalado Campillo. Rivera ha reforzado la idea de que hoy los taludes “son un gran diario de los amores de la ciudad”, en referencia a las pintadas que aparecen cada día.

Otro aspecto importante muy recalcado por el alcalde Ribó y el concejal Campillo es que esta intervención “sería una forma de resarcir a las poblaciones del sur que sufrieron el Plan Sur y que solo benefició a la ciudad”.

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